976 32 65 65 info@paleoymas.com
Tipos de acciones para la protección del patrimonio cultural

Tipos de acciones para la protección del patrimonio cultural

El patrimonio cultural de un país o ciudad es un bien que transciende en el tiempo y en la memoria de sus habitantes y visitantes, por su importancia para preservar las costumbres, contar la historia o describir las cualidades especificas de ese punto geográfico, tanto en lo artístico como en lo cotidiano. Pero para que este patrimonio se mantenga en el tiempo se deben tomar ciertas medidas de protección.

El patrimonio cultural de un continente, e incluso el de un país, puede ser muy variado, y se diversifica o segmenta según las costumbres, tradiciones y bienes que lo integran. El listado de lo que se cuenta como patrimonio es extenso, desde edificios, parques, monumentos naturales, museos, obras de arte, libros o gastronomía. Todo cuenta para ser protegido y resguardado como un bien cultural, y su conservación puede llegar a ser muy compleja y minuciosa.

La protección y conservación del patrimonio se rige por ciertas normas y leyes que pueden llegar a ser de carácter continental, como es el caso de Europa que ha establecido normas para la preservación de su patrimonio cultural y son comunes en todos los países. La constante en estas normativas es establecer mecanismos preventivos de protección, para que se mantengan en el tiempo y no esperar que este cause estragos.

Reconocer y planificar son clave para conservar el patrimonio

La protección y conservación del patrimonio cultural empieza por un reconocimiento de todos y cada uno de los elementos que lo conforman. Al tenerlo inventariado y en constante actualización se podrán ejercer mecanismos contundentes para que estos perduren y no se vean afectados. En el caso de los edificios patrimoniales es necesario prever los efectos medioambientales como el clima, la iluminación, los contaminantes, etc.

Hay que tener en cuenta los factores que pueden generar daños a los bienes patrimoniales, realizando  una planificación basada en diferentes estudios que se realicen sobre estos elementos y elaborando programas de inspección regulares y de mantenimiento, como lo prevén muchas de las leyes de conservación del patrimonio cultural de España. Estos programas de inspección también deben incluir planes de urgencia y de emergencia en caso de incendios, inundaciones, infecciones biológicas o catástrofes naturales.

 

La sociedad como principal velador del patrimonio

Formar a las generaciones futuras es parte fundamental de la protección y conservación del patrimonio de un país. La educación no solo debe venir desde los hogares, sino desde las escuelas y universidades, entendiendo que cada elemento de ese gran patrimonio forma parte de su identidad como sociedad y que cuenta la historia de ese pedazo de tierra donde nacieron. Entendiendo también que este forma parte del desarrollo económico de su país y que es el motor que mueve a las sociedades.

Debe haber además un claro compromiso por parte de las administraciones públicas de formar a nivel académico para que estos bienes se mantengan en pie. Se profundiza en esta materia en las carreras profesionales relacionadas con la historia, la arquitectura, la arqueología y hasta la paleontología, para que la sociedad cuente con expertos que puedan resguardar de manera eficiente su patrimonio cultural.